VERSÍCULOS FAVORITOS DE EZEQUIEL (2)

Continuamos con nuestra lista de versículos del libro de Ezequiel que nos han hablado profundamente y nos hacen reflexionar:

“Por tanto, Yo salvaré a mis ovejas… levantaré sobre ellas a un pastor, y él las apacentara: a mi siervo David (léase Jesús), él las apacentará y será su pastor. Y yo, Yahvé, le seré por Dios, y mi siervo David por príncipe entre ellas” (34:22-24).

“Os daré un corazón nuevo, y pondré un espíritu nuevo dentro de vosotros, y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne” (36:26).

“Y pondré dentro de vosotros mi Espíritu, y haré que andéis en mis estatutos, y guardéis mis preceptos, y los pongáis por obra” (36:27).

“Yo, Yahvé, he hablado, y lo haré” (36:36).

“Me dijo entonces: Profetiza sobre esto huesos, y diles: ¡Huesos seco, oíd palabra de Yahvé! Así dice Adonay Yahvé a esto huesos: He aquí Yo hago entrar espíritu en vosotros, y viviréis” (36:4, 5).

“Y haré un pacto de paz con ellos. Será un pacto perpetuo con ellos, y los estableceré y los multiplicaré, y pondré mi Santuario entre ellos para siempre. Mi Tabernáculo estará en medio de ellos, y seré a ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo” (37:26, 27).

“Y he aquí la gloria del Dios de Israel que venía del oriente, y su voz era como el sonido de muchas aguas, y la tierra resplandecía a causa de su gloria” (43:2). He aquí la gloria del Yahvé llenaba la Casa” (43:5). “Y miré, y he aquí la gloria de Yahvé había llenado al Casa de Yahvé, y me postré sobre mi rostro” (44:4).

“En cuanto a los levitas que se apartaron de Mí… servirán en mi Santuario… para el pueblo… por cuanto lo sirvieron delante de sus ídolos, y fueron a la casa de Israel por tropezadero de maldad. No se acercarán a Mí para serme sacerdotes, ni se acercarán a ninguna de mis cosas santas o santísimas. Pero los sacerdotes levitas hijos de Sadoc, que guardaron el ordenamiento del Santuario cuando los hijos de Israel se apartaron de Mí, ellos son los que se aproximarán a Mí para servirme y estarán delante de Mí para ofrecerme la grosura y la sangre, dice Adonay Yahvé” (44:10-15).

“Y he aquí aguas que salían de debajo del umbral de la Casa… Y en las orillas del río, a uno y otro lado, crecerá toda clase de árboles frutales, cuyas hojas no se marchitarán y cuyos frutos no caerán. Brindarán frutos nuevos todos los meses, porque las aguas que los riegan salen del Santuario, y su fruto será para alimento, y sus hojas para medicina” (47:1, 12).

“Y desde aquel día, el nombre de la ciudad será Yahvé-Sama (el Señor está allí)” (48:25).

Dios nos ha salvado, nos ha dado un corazón nuevo y ha puesto su Espíritu dentro de nosotros, y quiere que le sirvamos de cerca, que vivamos en la gloria de su presencia para que fluyan ríos de bendición de nuestras vidas para la salvación, edificación y vivificación de todas las personas cuyas vidas tocamos. Que nuestras vidas evidencien que hemos sido alcanzados por el toque de Dios.