UNA ÚLTIMA CARTA

“Pues tengo por justo, en tanto que estoy en este cuerpo, el despertaros con amonestación, sabiendo que en breve debo abandonar el cuerpo, como nuestro Señor Jesucristo me ha declarado” (2 Pedro 1:13, 14).
Pedro escribió una última carta a sus amados hermanos en Cristo. Si tú tuvieses que dejar una carta de amonestación a amigos incrédulos, sabiendo que pronto dejarías este mundo, ¿qué les dirías? El mundo les ha engañado y han caído en sus redes. Buscan la felicidad en el sexo, el dinero, las fiestas y las cosas materiales. Sientes una carga muy grande para ellos. Así que escribas:
Amados míos, me ha parecido bien dejar constancia de mi afecto para con vosotros escribiendo esta carta que llegará a vosotros como una voz desde la ultra tumba, un último aviso de mi parte para despertaros cuando yo ya no esté. Al leerla, que sepáis que yo ya estoy con el Dios de mi vida, más viva que nunca, deseando de todo corazón que vosotros tengáis la dicha de conocerle y llegar a este maravilloso lugar.
Tengo que advertiros que el mundo os tiene engañados. Habéis tragado su mentira que la vida consiste en buscar la felicidad, en el trabajo, los logros, la familia, en las fiestas con música, droga, sexo y alcohol. La buscáis en el matrimonio, en el deporte, la comida, las compras, en el adquirir y conseguir. Pensáis que la felicidad puede venir al doblar la próxima esquina y que de repente la vida va a adquirir significado y estaréis bien. Esto es lo que os dicen por los medios de comunicación. ¿Cómo sabéis que es cierto? ¿Acaso el mundo está feliz? ¿Es un lugar de felicidad? ¿Veis feliz a la gente por la calle? ¿Consiguen lo que quieren? ¿Los veis satisfechos?
¿Y tú? ¿Has conseguido lo que quieres? ¿Estás contento contigo mismo? ¿Tienes recuerdos tristes? ¿Lamentas cosas que has hecho? ¿Has hecho daño a alguien al que querías? ¿Te sientes decepcionado? ¿Las cosas no han salido como tú querías? ¿Qué de tus equivocaciones, mentiras y fallos? ¿Realmente crees que esta vida es todo lo que hay? ¿La vida te va de viento en popa?
Jesús dijo que existe una vida plena, una que satisface, llena y de contentamiento, esperanza e ilusión. No se encuentra en los estudios, o en el trabajo, en la pareja, o en la diversión, ni en el móvil o en el supermercado, sino en Él. El único problema es que no puedes conseguirla por los medios que empleas. ¿Te interesa, o tienes mucho dinero y piensas que estarás bien? Si notas el vacío, sigue leyendo. Desengáñate. Esta vida nunca va a satisfacerte aunque te vaya lo mejor posible, todavía no estarás plenamente feliz. Esta es la verdad. No te puede llenar. Hace falta otra. Has de volver a nacer a una nueva. Para conseguirla, has de morir con Cristo, dejando atrás todo lo malo de ti y tu vieja vida, y resucitar con Él para ser una nueva persona con una nueva vida, Dios ya dentro de ti. Él te llena, te satisface, te da propósito e ilusión ahora en esta vida, y una vida perfecta eternamente con Él en su reino de justicia y paz.
Él dijo: “Yo soy la puerta”. Si pasas por ella, nos volveremos a ver. Estaremos juntos en su reino para siempre. Esto es lo que deseo de todo corazón para ti. Si decides que vas a seguir buscando la felicidad por tu cuenta, es decir, si optas por el mensaje de este mundo, esto será mi final adiós, a no ser que un día busques y encuentres esta Puerta.