7. ¿Por qué creemos en la pausía? II (La Granja 2016)

3 Amados, ésta es ya la segunda epístola que os escribo, en las cuales despierto con exhortación vuestro limpio entendimiento;
2 para que os acordéis de las palabras predichas por los santos profetas, y del mandamiento del Señor y Salvador, proclamado° por vuestros apóstoles.
3 Conociendo primero esto: En los postreros días vendrán burladores, andando según sus propias concupiscencias,
4 y diciendo: ¿Dónde está la promesa de su advenimiento? ¡Pues desde que° durmieron los padres todo permanece igual desde el principio de la creación!
5 Ciertamente, ellos ignoran voluntariamente que en el tiempo antiguo fueron hechos por la palabra de Dios los cielos, y la tierra, que proviene del agua y por el agua subsiste;
6 cosas por las cuales el mundo de entonces pereció inundado por agua.
7 Pero los cielos y la tierra de ahora quedan reservados° por la misma Palabra, guardados para el fuego en el día del juicio y de la perdición de los hombres impíos.
Santa Biblia: La Biblia Textual, Segunda Edición. (1999). (2 P 3.1–7). Sociedad Bíblica Iberoamericana, Inc.