4. ¿Por qué creemos en la pausía? (La Granja 2016)

16 Porque no os hemos dado a conocer el poder y la venida de nuestro Señor Jesucristo siguiendo fábulas artificiosas, sino como testigos oculares de su majestad.
17 Porque cuando recibió de Dios Padre honor y gloria, le fue dirigida de la majestuosa gloria esta voz: Éste es mi Hijo, mi Amado, en quien tengo complacencia.
18 Y nosotros escuchamos esa voz dirigida desde el cielo, estando con Él en el monte santo.
19 Tenemos también la palabra profética, la más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro hasta que el día amanezca, y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones;
20 entendiendo primero esto, que ninguna profecía de la Escritura surge por iniciativa propia,°
21 porque la profecía nunca fue traída por voluntad humana, sino que los hombres° hablaron de parte de Dios siendo guiados por el Espíritu Santo.
Santa Biblia: La Biblia Textual, Segunda Edición. (1999). (2 P 1.16–21). Sociedad Bíblica Iberoamericana, Inc.