UN MENSAJE PARA EL NUEVO AÑO[1]

“Mas tú, oh hombre de Dios, huye de estas cosas, y sigue la justicia, la piedad, la fe, el amor, la paciencia, la mansedumbre. Pelea la buena batalla de la fe, echa mano de la vida eterna” (1 Tim. 6:11, 12).
Se nos abre por delante nuestro un nuevo año. ¿Qué vamos a hacer con él? Pablo, en su carta a Timoteo pone un gran desafío delante de nosotros: huir de ciertas cosas y seguir otras. Es huir del mundo y seguir a Cristo. Seguirle a Él significa necesariamente que hemos de abandonar lo contario.
¿De qué cosas hemos de huir? Son las cosas que Pablo acaba de mencionar que luchan contra la fe: la falsa enseñanza (6:3-5) y el materialismo (6:6-10). Siempre hemos de estar al tanto en cuanto a la sana doctrina, no para discutir sobre cuestiones menores, sino para defender lo básico, que es la inspiración de las Escrituras y su validez para todos los tiempos y todas las culturas, a pesar de lo moderno y lo que es ahora políticamente correcto. “Si alguno enseña otra cosa, y no se conforma a las sanas palabras de nuestro Señor Jesucristo, y a la doctrina que es con forme a la piedad, está envanecido, nada sabe” (6:3). Siempre ha habido distorsiones del Evangelio. Hemos de reconocerlas y huir de ellas.
Pablo también advierte contra el amor al dinero. Hemos de apartarnos de los que utilizan el evangelio para enriquecerse: “Toman la piedad como fuente de ganancia; apártate de los tales” (6:5). En esta categoría están todos los evangelistas que piden dinero a sus audiencias para luego vivir con abundancia de lujo. Hemos de huir de ellos. También hemos de rechazar una vida centrada en el trabajo para ganar dinero: “Pero gran ganancia es la piedad acompañada de contentamiento; porque nada hemos traído a este mundo, y sin duda nada podremos sacar. Así que, teniendo sustento y abrigo, estemos contento con esto, porque los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo, y en muchas codicias necias y dañosas, que hunden a los hombre en destrucción y perdición” (6:6-9).
Todo lo contrario a este estilo de vida es la que nosotros hemos de seguir: “sigue la justicia, la piedad, la fe, el amor, la paciencia, la mansedumbre”. No son valores materiales, sino espirituales. No tienen nada que ver con metas adquisitivas, de estatus, reconocimiento; o con metas carnales de pasarlo bien y disfrutar de la vida. Son metas que tienen que ver con nuestro carácter y nuestras relaciones con los demás. Estas son nuestras asignaturas para este año. Por un lado estas virtudes son obra del Espíritu Santo, pero por otro, son nuestra responsabilidad. Hemos de esforzarnos en ellas. No podemos ser pasivos. El Espíritu Santo no nos es dado para que no tengamos que esforzarnos en ser justos, sino para hacer posible nuestro esfuerzo. Cada noche podríamos repasar la lista a ver cómo hemos ido en cuanta a estas seis cosas. ¿He sido justo en el día de hoy en mis relaciones con los demás?
La piedad consiste en vivir cara a Dios y para Él. Es cultivar nuestra relación con Él, entregarnos a Él y a su voluntad. ¿Qué haré para conseguirlo este año?
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[1] Primera parte de un mensaje dado por David Burt en la Iglesia Evangélica de Cd. Meridiana 1/1/17.