¿QUÉ ES EL EVANGELIO CRISTIANO? (2)

4. arrepentimiento y fe
FE
Marcos 1:14,15: Jesús fue a Galilea proclamando el evangelio de Dios, y diciendo: ¡El tiempo se ha cumplido y el reino de Dios se ha acercado! ¡arrepentíos y creed el evangelio!
El evangelio de Juan está lleno de exhortaciones a creer. Sin duda, la más conocida es Juan 3:16: Porque de tal manera amó Dios al mundo que dio a su Hijo unigénito, para que todo aquel que el él cree no se pierda, mas tenga vida eterna.
Hechos 16:31: Señores, ¿qué tengo que hacer para ser salvo? Contestaron ellos: Cree en el Señor Jesús, y serás salvo.
Romanos 3:21,22: Ahora, aparte de la ley, se ha manifestado la justicia de Dios, testificada por la ley y los profetas: la justicia divina mediante la fe de Jesús el Mesías para todos los que creen.
Romanos 10:9: Si con tu boca confiesas a Jesús como Señor y crees en tu corazón que Dios lo resucitó de entre los muertos, serás salvo.
1 Cor. 1:21: Por cuanto en la sabiduría de Dios el mundo dejó de conocer a Dios mediante la sabiduría, agradó a Dios salvar a los que creen por medio de la necedad de la predicación.
¿Cuál es el objeto de la fe? A veces “el evangelio”; a veces “el Señor Jesucristo”. No hay contradicción: no puedes creer en él sin creer el evangelio. Pero el énfasis primordial recae sobre creer en él.
La fe en unas ideas puede ser teórica, pero no la fe en una persona.
La fe implica compromiso, sumisión a su autoridad, confianza en sus promesas, obediencia a su palabra, y amor a su persona.
La soberanía de Dios en la salvación
En cuando al arrepentimiento: Juan 16:7,8: Si no me voy, el Paracleto no vendrá a vosotros; pero si me voy, os lo enviaré. Y cuando él venga, redargüirá al mundo de pecado. 2 Timoteo 2:24, 25: Un siervo del Señor debe ser amable con todos…que con mansedumbre corrija a los que se opones, por si quizá Dios les conceda arrepentimiento.
En cuanto a la fe: Juan 6:44: Nadie puede venir a mí se el Padre que me envió no lo atrae. Efesios 2:8: Por gracia habéis sido salvos por medio de la fe, y esto no es de vosotros, es don de Dios.
La soberanía divina y la responsabilidad humana
De ninguna manera la soberanía de Dios hace que el ser humano no sea responsable por su respuesta al evangelio. El principal énfasis de las Escrituras recae los la responsabilidad humana: Arrepentíos, creed. Evangelizamos como se todo dependiera del hombre. Oramos como si todo dependiera de Dios.